Domingo, 11 de marzo de 2012

 

Dios como añoro esa Córdoba "la llana". Con esas imágenes llenas de recuerdos de una infancia loca, libre y feliz. Tierra prohibida,jardín del Edén,donde nunca debimos vivir.

Donde mi alma volaba como brisa de primavera, anunciando el huracán de un triste despertar. Embriagado por la ignorancia de una juventud sin cuenta atrás. Convirtiendo los sueños en realidad. Fantasias aventureras de los 15 que nunca más volverán.

Bendita Mezquita cordobesa. Legado musulmán,plasmado en la belleza de la mujer morena. Embrujado como Julio Romero de Torres que no la pudo evitar, y que en sus cuadros dejó,lo que con las palabras no lograba alcanzar. Patios de naranjos con flores de azahar,que despiertan los sentidos al soñar. Lo que tuvo que sufrir un rey moro al tenerla que dejar. Calles repletas de flores. Delicias de Mayo,que aceleran la pasión, y despiertan los corazones como la luz del rayo.

La Gitana de la naranja

Cualquier tiempo pasado siempre fue mejor. Ya nada es lo que es. Por eso prefiero recordar,lo que nadie me puede quitar. Y sentir esas calles bajo mis pies a cada paso, con el olor del pasado que tanto me emocionó y cegó.

Solo el fantasma del pasado me sigue y persigue, queriendo revivir la cruz que no me dejó vivir. Fantasma del odio y de la confusión,que a todo lo que yo más quería, me lo destruyó. Piérdete fantasma del pasado,que aquel al que perseguías, ya hace tiempo que murió.

Pobre de mi familia que pagó con pena y dolor mi loca juventud. Cuanto lamento yo mi torpe equivocación. De nada sirve pedir perdón,cuando el arrepentimiento supera la razón. Que con solo 15 años tropecé y con una Gran Cruz me levanté. Una cruz para toda la vida,esté donde esté. La vida de un fantasma que con mi sangre sacia su sed. Un fantasma que aprovechando mi caída vino a mi como un hermano, aparentando una enorme compasión, y que solo esperaba mi confesión. Para plasmar en su recuerdo en blanco, el testimonio de mi sangrienta condena. Con la que él conseguiría disfrazar su mala reputación, y transformar en alegría su pena.

¿De que te sirvió fantasma,actuar como la Verónica simulando piedad, cuando ahora te veo llorar por tu loca vanidad? Mientras con una mano me consolabas mostrándome tu vino aromático, con la otra te llevastes mi oro en tu paño blanco. Solo te digo,que ya que tu compasión era de prepago, por lo menos ten la decencia de rectificar los errores del pasado. Lava ese paño donde mi rostro sangriento quedó grabado. Porque ese paño,con mucho sufrimiento y por varias veces ya lo he pagado.

Aunque por mucho que lo quieras lavar,por culpa de tus errores, ahora el sudario cambió de lugar. Y como una condena,se sigue sudando sin parar. Asustastes tanto a las molineras,que me quedé solo en el pajar.

Asustastes a las molineras prudentes que abren sus puertas al necesitado, y asustastes a las molineras imprudentes que guardan telas de araña en la puerta de su hogar. Por eso te invoco molinera sabia,tu que lees lo que escribo en mi intimidad. Que si no rompes mi maleficio,dejada seas por imprudente hasta tu final. Y que cries tantas telas de araña en tu puerta, como para que seas la envidia de Spider-Man.

Malditas leyes del pasado,que se fueron con el viento amargo de la sin razón. Y malditas sean todas las leyes que privan al hombre de su libertad sana. Que como el que no quiere la cosa,me enamoré de una linda gitana. Mi pequeña alegría y mi gran lamento. Que malo es el amor cuando te sirve de tormento.

La rosa se convirtió en espina y quisieron convertir una espina en rosa. Ya pasaron más de siete años y la espina,espina es. Una espina que estaba triste y aburrida sin una flor a la que defender. Hasta que del cielo llegó la rosa siempre viva, que con su luz me hizo perder el miedo al anochecer. Agua que no es de beber,déjala de correr. Que nunca es tarde para aprender.

Que hasta el siete "el número de la perfección" también esconde su traición. Y en su linea más larga hay una pequeña cruz, donde duerme el que ya no ve la luz.

Cuando seis juegan a distraer al séptimo que mira. Aparece por sorpresa el fantasma de los ojos verdes, dejando su maña traicionera. Y el séptimo  que miraba,deja de existir. No olvidaré nunca la lección que ese día aprendí, pues yo era el que debía dormir.

Solo me salvó un conjuro de último momento, que grité en mis adentros con el Dios del Tormento. LLamando su atención,a dos espadas me encadenó. La Biblia y el Corán,las dos espadas que me mostró.

Dejándome con ellas la maldición de los santos. Condenado a no amar para no dañar. Sirviendo como pasto de demonios ocultos sobre mi techo, y a mi alrededor como los reyes del horror. Desafiantes ante la realidad de una deidad. Porque no hay justicia terrena que los pueda parar. Esos que tienen el Don de convertir las piedras en jamón, y que pasan por buenos al no llamar la atención.

No creas todo lo que oyes o ves, que la vista y el oido te pueden engañar. Muchas veces,lo que parece corrupto suele estar claro, y lo que aparenta estar claro,puede estar corrupto. Los expertos en mentir,suelen actuar así.

¿Quien reclama la grandeza Andalusi? ¿Quien reclama el aire que me hizo vivir?

Pues toma lo que crees que es tuyo. Que si un día llorastes porque te tenías que ir,te pasó igual que ami. Pero no vengas con odio ni rencor,que a la belleza solo se llega con amor.

Una mano en un extremo y una llave en el otro, están unidas esperando tu despertar. Como mi corazón espera su otra mitad. Una mitad que fue robada como tu llave tan ansiada. Devuélveme lo que es mio,que tu ya tomastes sin permiso tu parte tan deseada.

Y que nadie te ponga precio en tu estancia, que yo ya pagué por tu fracaso y por el mio,en abundancia.

Los sueños,sueños son,y cuando se vive en un sueño, el despertar solo es la cruda realidad. Vive y deja vivir,que en lo que ha de venir, nada se parecerá a lo que un día fue y será.

No puedes luchar contra la verdad,porque ella siempre te vencerá. Mejor es defenderla,porque es nuestra causa de estar.

El bien y el mal,siempre en guerra estarán. Hasta que llegue el día en que una mano se abrace a la otra. Ese día se oirá la voz del trueno con la dulzura de un susurro de amor.

Cuando una religión sea la única y todos hablen con el mismo clamor. Cuando todos tengan un lugar y un destino en la vida,y no exista el rencor. Será ese el momento de la reconciliación entre el Hombre,la Tierra y Dios.

Cuando el espíritu recobre su libertad robada por la ignorancia, que todos alguna vez hemos pacecido. Ese día,quizás yo te deje en el olvido.

Porque tres veces yo tropecé,con tres cruces yo me levanté, una por cada vez, y a tres fantasmas yo reviví. Todo eso es lo que yo te quiero a ti.

Que los fantasmas,fantasmas son. Y el que a fantasmadas mata,a fantasmadas muere. Y un fantasma debe morir cuando la deuda ya está más que pagada. No te asombres por no ver mi muerte. Ya se que la buscas sin parar,y hasta ahora solo te veo fracasar. Hasta he perdido la cuenta de cuantas veces me has querido matar, para que no se descubra tu iniquidad. Cesa la mentira que por tu boca sale y reconoce la verdad. Que mintiendo y haciendo el mal,pierdes el tiempo sin necesidad.

"El 1999 ya conoció a la Siete meses y del cielo llegó el Gran Rey del horror. Aprovechando el eclipse,se paseaba en pleno día y de forma erronea se le interpretó. Nadie lo esperaba y la gran estrella durante siete dias solamente ardió. Porque un fantasma aprovechando el nublado de la ignorancia se engrandecía. Y con esa extravagancia,hasta haber dos soles parecía. El criticado y el que criticador". Como Nostradamus en una de sus profecías,un día nos anunció.

Y si para la Beatificación son necesarios tres milagros reconocidos, pues que cada muerto que he resucitado en mi caminar, valla y lo grite a la luz de todos sin miedo a la verdad. Que si los milagros robados también cuentan, no va haber catedral que mi alma contenga.

De nada te servirá encerrarte en tu cueva a orar, pues con tu gran maldad me distes tanta libertad, que donde te quieras esconder con tu disfraz, puedes estar seguro de que te voy a encontrar.

"Estrechas tu camino juzgando a los demás. Y si no paras de juzgar,sin camino te quedarás. Acercándote al precipicio,caerás".

“¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo?”

(Lc 6ºd, 39-45)

 

(José Manuel Marín Ramirez)


Publicado por P.HAMLET @ 23:43  | blogs
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