
Cuenta una parábola,que habia 10 virgenes y que cinco fueron nécias y las otras cinco fueron prudentes.
Las prudentes amaban la vida y recibieron al novio.
Las nécias ivan mal encaminadas,ya que por su imprudencia,el novio no las reconoció.
El que ama la vida,vive y deja vivir.
El que no ama la vida,ni vive,ni deja vivir,a menos que el egoismo le ciegue y crea vivir lo que no le pertenece.
Aquel que vive,disfruta de lo que Dios le dá.
Mas nunca separe el hombre lo que Dios unió.
Porque el tesoro,no fué robado,que fué por Dios entregado.
Ese era el trato y otro lo convertió en truco.
Truco o trato,al novio le hicieron pasar un mal rato.
Y lo importante no solo era el novió,sino su fruto,que le fué arrebatado a los cielos.
De esa forma el Dragón se quedó sin comer.
La sociedad protectora de animales,advierte que no está bien dejar a los Dragones sin comer y abandonados.
Un Dragón nunca lo haria contigo.
Respeta la vida y ama al amor,que es cosa de dos,porque si piensas que dos son compañia,yo te digo que dos son multitud.